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Los coletazos de la crisis por la que atraviesa el grupo español Marsans volvieron a sentirse en la Argentina. Ayer se conoció que Marsans Internacional Argentina, la filial del holding turístico, se presentó en concurso preventivo en la justicia comercial.
La firma ahora concursada no es, entre las del grupo, de las que más giro comercial tienen en el país. Se trata, más bien, de una operadora turística que tenía sentido en momentos en que los españoles controlaban el paquete accionario de Aerolíneas Argentinas y Austral.
Ahora todo ha cambiado. Marsans mantiene aún un juicio por la expropiación de Aerolíneas, Austral y varias de las firmas asociadas. Air Comet, otra de sus controladas, que había iniciado la comercialización de vuelos a Madrid, ya cerró sus puertas en la Argentina. Y la rama turística del grupo, que vendía paquetes a los viajeros que llegaban al país en alguna de las aerolíneas, acaba de presentarse en concurso preventivo.
El grupo español, conducido por Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual, aún no se resigna a perder todos sus activos en el país. Si bien está en sus primeros movimientos procesales, el reclamo que tramita en el Tribunal Arbitral del Banco Mundial (Ciadi) está vivo y a la espera que se designen los jueces.
Marsans Internacional Argentina había estado en boca de muchos hombres del sector por una supuesta venta a una empresa llamada OTBA, un grupo turístico de Bariloche, que últimamente ha estado muy activo con la compra de varias operadoras.
"Se llegó a firmar una carta intención, pero nunca se formalizó el contrato", dijo una fuente de la empresa. Con la venta caída, Marsans optó por pedir el concurso preventivo de la compañía, que ahora tramitará ante el juzgado comercial 13, secretaría 25.
La pelea con el Estado El flanco más importante que tiene el grupo español en el país es el juicio de expropiación de Aerolíneas y Austral que el Estado le inició luego de que el Congreso declarara de utilidad pública a la empresas. Entonces, el Gobierno depositó un peso por el valor que le atribuía a las dos aerolíneas juntas. Marsans no lo aceptó ese precio y entonces se inició el juicio. Poco ha importado la formalidad sobre la discusión sobre el valor de la empresa y la titularidad de la compañía: todo está manejado ahora por el Gobierno.
Fuente: La Nación (Argentina)
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